sábado, 2 de diciembre de 2017

Estas Navidades, pidamos a los Reyes un charco

Cuando llegan estas fechas, mayores y pequeños nos lanzamos a pensar lo que queremos pedir a los Reyes y a escribir prolijas cartas con nuestros deseos, sean materiales o de otro tipo. En este post nos queremos centrar en estos últimos. Que no por ser intangibles, son imposibles de conseguir. Ya sabemos que la paz en el mundo, eso que todos anhelamos -especialmente cierto tipo de concursantes-  es difícil incluso para los Reyes. Pero podemos ser mucho más modestos y pedir algo que nos haga disfrutar a todos: un charco.

Un charco es el regalo perfecto para un niño, y para los Reyes. Cumple con la regla de las tres B: Bueno, bonito y barato. En fin, lo de bonito tal vez no tanto. Y, con la sequía que venimos sufriendo, no es tanto una cuestión de precio -barato- sino de disponibilidad. Desde ese punto de vista, hay que agradecer que los charcos no se vendan, porque hoy serían carísimos.

Pero que un charco es bueno, es indudable. Alguien se ha fijado en lo que hace un niño cuando hay uno cerca. ¿Lo ignora? ¿Lo esquiva? ¿Lo mira con aprensión? (es decir, lo que hacemos los adultos). Ya puede haber infinito terreno alrededor, que va a él como atraído por un imán. Si está bien equipado y no se moja o pasa frío, un niño puede pasarse horas entretenido con un charco. Y si va con su mascota, diversión garantizada y elevada al cubo, para ambos. Ese modesto cuerpo de agua es un lugar para imaginar batallas navales, para conquistar tierras ignotas -las que quedan al otro lado-, para hacer una carrera de ingeniería -concretamente, la de caminos, canales y puertos- o, simplemente, para mirarse en él. Si hace frío y se hiela, tenemos una pista de patinaje y si rompemos el hielo, montamos una heladería. Y cuando desaparece el agua, nos queda el barro.

¡Ah, el barro! Decía el eminente pedagogo Francesco Tonucci que es el príncipe de los juguetes, y no le falta razón. Con el barro podemos crear lo que queramos, modelar cualquier cosa a nuestro antojo, fabricar juguetes, crear imágenes, escribir sobre o con él, hacer arte… Su extrema sencillez hace que no requiera nada más que nuestras manos para ello y, por eso, nos empodera. En ese proceso, vivimos experiencias sensoriales íntimas, complejas y fascinantes, mediante la textura, el color, el olor, la temperatura… sensaciones que van directas a nuestra amígdala, sin pasar por el filtro de lo racional. El barro es una poderosa herramienta de aprendizaje, una ventana a lo más íntimo de la Naturaleza y de nuestra naturaleza. En el barro, al fin y al cabo, está el origen mismo de la vida. Qué mejor regalo, entonces, que disfrutar de nuestro propio charco.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Transición a Primaria

Esas temidas palabras describen una experiencia por la que muchos hemos tenido que pasar: sufrimos miedo, incertidumbre, nerviosismo, congoja, insomnio…. Hemos hecho lo posible por evitar transmitírselos a nuestros hijos, tarea imposible, dada la sensibilidad innata que tienen a nuestros sentimientos. Tampoco ayuda el entorno, constantemente repitiéndonos “¡Qué mayor, ya va a primero!” o “¡Ya vas al cole de mayores!”. Puede que incluso el protagonista de los hechos estuviera ilusionado, pero parece que los adultos hacemos lo posible por que lo pase igual de mal que nosotros. En fin, que llega el día D y la hora H y puede que haya lagrimillas. O no, porque todo es nuevo y fascinante. Las lagrimillas son más bien nuestras. Pero ahora que ya ha pasado casi un mes desde el inicio del curso escolar, ya estamos en posición de ir valorando la experiencia. Se producen las primeras tutorías, ya hay algo parecido a una rutina, aparecen -no tan tímidamente- los deberes, los niños van ocupando posiciones en el ecosistema social del aula…. Y es cuando nos llega la sorpresa. Ya son muchos los niños que han salido de Saltamontes para incorporarse a un colegio público, estándar, en Primaria, y podemos empezar a detectar patrones comunes. Sus maestros, indefectiblemente, detectan en ellos unas enormes ganas de aprender, una curiosidad inmensa, un asombro genuino por todo lo nuevo. Les gusta trabajar en grupo, muestran empatía y colaboran con los compañeros. Se adaptan con facilidad a personas y situaciones desconocidas. Tienen una destacable fantasía y creatividad, en todas las asignaturas. Son, como decía una maestra en referencia a una en concreto, “niños que brillan”. Y ahí salimos los padres, inflados como pavos reales, de las puertas del colegio por las que, unos meses antes, habíamos entrado con el alma encogida. Que nunca se apague su estrella.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Presentación de talleres de juego y desarrollo creativo en Saltamontes

El próximo sábado 23 de septiembre presentamos en Saltamontes nuevos talleres de juego y desarrollo creativo que vamos a desarrollar en Saltamontes durante el curso 2017-18, con la colaboración de Laramutz Studio. Habrá actividades de experimentación sensorial, de creación de juguetes, de diseño de instalaciones de juego, para familinas con niños de 3 a 12 años. Toda la información en el cartel adjunto y en la presentación. Podéis inscribiros en www.laramutz.com.




miércoles, 17 de mayo de 2017

SALTAMONTES INFANTIL CURSO 2017-2018


Queridas familias,

Ya hemos abierto el plazo de inscripciones para Saltamontes Curso 2017-2018.

Si estéis interesados poneros en contacto con nosotros en el correo: grupojuegosaltamontes@gmail.com y os enviaremos la documentación para hacer la inscripción.

La información podéis verla en Saltamontes Infantil 2017-2018.