domingo, 2 de diciembre de 2012

Visita al Museo del Ferrocarril



   Álvaro, uno de los veteranos saltamontes, llevaba tiempo contagiando su entusiasmo por los trenes a sus compañeros. Gracias a él todos saben que los cercanías que se ven desde el territorio Saltamontes son un 447 y que esos que van tan rápido son los trenes pato. Así que se impuso un viaje al museo del ferrocarril. Álex, un padre de extensa familia ferroviaria, gestionó la visita con un voluntario del museo, Carlos. Éste nos mostró con cariño y orgullo las viejas máquinas de vapor, las imponentes locomotoras eléctricas, los vagones de tercera con asientos de madera, los coches cama en los que esperas ver a Poirot agazapado o los achaparrados talgos con ojo de buey.
Entre nosotros había quien de pequeños llegamos a viajar en algunos de esos trenes, y nos sentimos de repente muy mayorcitos. 
Los niños disfrutaron con las maquetas que representaban escenas ferroviarias reales y subieron y bajaron de los vagones con entusiasmo.
Finalizada la visita con Carlos, tomamos un tentempié al aire libre y tomamos el camino de regreso. En tren, por supuesto… 

sábado, 20 de octubre de 2012

Saltamontes estuvo en Unconference, TEDx Madrid 2012



Que el proyecto Saltamontes es una idea novedosa y digna de comunicar se demostró con la ocasión que recibimos para participar en el eventoTEDx Madrid 2012, cuyo lema es precisamente ése "Ideas worthspreading". Con un formato dinámico, participativo y vistoso, los organizadores nos permitieron explicar durante una hora el concepto Saltamontes a todo el que lo quisiera oír. Es un gran orgullo para nosotros haber participado en un acto con el prestigio de los TED y esperamos que nuestra contribución haya sido inspiradora para alguien. Para nosotros, sin duda. ¡Nos veremos en el próximo TEDx en Madrid!

domingo, 16 de septiembre de 2012

La magia de los sonidos con Alex






   Día musical en Saltamontes. Hoy ha venido a vernos Alex con una maleta repleta de “cacharros” interesantes (trabaja poniendo sonido a películas de cine mudo). 
    Los ha extendido todos sobre un banco del bosquete y nos los ha ido mostrando uno por uno, ¡fantásticas las caras expectantes de todos los niños, su atención y su participación cuando era necesario!. 
    Han estado un montón de rato sentados sin perder ripio de todos esos sonidos fascinantes que salían de esos objetos “tan raros”. 
   Hemos terminado cantando y muy agradecidos del buen rato que nos hemos pasado.
     Gracias Alex.

domingo, 3 de junio de 2012

Excursión al Puerto de Navacerrada en el tren de vía estrecha

                   


      Una excursión ideal con niños debería incluir siempre un viaje en tren, pues es un medio de transporte que les fascina. Así que la subida al Puerto de Navacerrada desde Cercedilla con el funicular de vía estrecha nos tuvo a todos emocionados: por ver a los niños disfrutar y –reconozcámoslo– por nuestras propias expectativas y nuestras sensaciones de antaño.
      Con la compañía de algunos jubilados andarines, nos sentamos en el vagón y abrimos la ventana para ver, oír y oler el campo, en esta incipiente primavera soleada.

       Pasado Camorritos, empieza a dominar el pinar, aunque los claros de vez en cuando nos regalen la vista de las cumbres nevadas y los prados en obsceno esplendor. El sonido y el movimiento tan arquetípico del tren y sus silbidos roncos y melancólicos crean un ambiente muy “de excursión”, así que al llegar al puerto, saltamos al andén con ganas de monte y de nieve. De eso último sólo quedaban los restos de los montones apartados por la quitanieves.

       En el bosque ya corre el agua del deshielo y es lo primero que descubren. Apasionante meter los pies en ella, alguno de ellos lo hace incluso descalzo.
La altitud les debe afectar algo, porque han sentido rápidamente hambre y una vez localizado un claro soleado entre los helechos y los pinos, nos aplicamos a la sana tarea de almorzar. Como siempre, se comparte todo lo que traemos y surgen las clásicas negociaciones para intercambiar viandas. Pasamos un buen rato en esa tesitura, hasta que deciden continuar explorando.

       Encuentran un tronco grande que hacen rodar por las praderas cual troncomóvil. En sus subidas y bajadas, se dedican a recopilar ramas de pino pulidas por las inclemencias, algunas de ellas también taladradas de túneles de insectos que viven bajo la corteza, creando bellos patrones serpenteantes, muy diferentes pues a las de encina que acostumbran a ver. También recogen restos de corteza, para hacer collage cuando surja.
       El tiempo pasa volando y  saltando ramas, piedras y arroyos cantarines, regresamos a la estación para el trayecto de regreso. Esta vez nos aguarda una sorpresa, porque los niños son invitados a la cabina del maquinista.
       La verdad es que no sabría decir quién disfrutó más de la experiencia, si ellos o algunos de los que les acompañábamos. Bueno, al niño que tocó el silbato le tuvo que gustar…

       Y así, con el recuerdo de un día alegre y sereno, volvemos cada uno a nuestra casa….

miércoles, 2 de mayo de 2012